Como todo amante de la buena mesa, tengo ciertos productos fetiches sin los que no puedo vivir y algunos incluso con los que suelo viajar… Uno de ellos sin lugar a dudas es la sal Maldon, que me ha salvado en mas de una ocasión de sazones sin gracia.
En mi ultima visita a Barcelona, recibí uno de los mejores regalos que me han dado en años, Annette (de AWG y también enamorada de esta sal) me dio en primicia una latita de sal Maldon portátil para llevar en el bolso!
Por supuesto este accesorio inmediatamente se volvió parte imprescindible de lo que cargo conmigo a cuestas (¡que suerte! porque llevar una bolsita de plástico con sal no es muy glamouroso).
En mi siguiente salida ya la latita era parte de mi ritual diario y descubrí algo muy interesante (que en parte me inspiro a empezar a escribir de mi visión culinaria).
Cuando la comida y los productos de calidad forman parte de la vida cotidiana, a veces es fácil olvidar que la mayoría de los ‘simples mortales’ se asombra de ver que usa la gente que esta en la movida gastronomica o es aficionada a lo gourmet (en otras palabras gastrovictims) en su dia a dia, el halago inicial que recibía mi tan especial salero fue que mono o que pijo (posh, sifrino…), pero luego para algunos pocos que no la habían probado fue un descubrimiento y una manera diferente de ver la sal.
Ninguna persona común o que este acostumbrada a comer ‘cosas normales’ piensa en la versatilidad que tiene la sal, o que puede tener un sabor limpio o mucho menos que una sal sin ese sabor metálico o ese amargor de un regusto pesado en la boca; el fenómeno Maldon ha hecho en países como España por ejemplo, las sales con nombres no sean ajenas a las amas de casa de toda la vida, acostumbradas a comida tradicional donde algunas han incluido en sus despensas este producto, que se vende en supermercados de todos los targets económicos y que incluso curiosamente hasta hayan los potes de cocina con la leyenda ‘Maldon’ en lugar de Fleur de sel u otra sal distinta a la de mesa.
La sal en exceso como cualquier otro mineral, no es buena para la salud; en el caso de mi querida sal Maldon tiene un proceso artesanal que evita cualquier adivitivo químico, además de ser un producto enteramente orgánico, tiene nutrientes como gran contenido de calcio que no tienen otras sales. Estos cristales en forma de pirámide tiene mucha historia, ya que en ese pequeño pueblo de Essex, Inglaterra se viene haciendo sal desde hace 2000 años cuando en la zona de hecho habían baños Romanos muy famosos por las propiedades de sus aguas (de donde sale este preciado producto).
En el boom gastronomico que ha tenido lugar en los últimos 15 años, las sales gourmet han tenido un protagonismo indudable y ha hecho que se cree una necesidad de mercado, donde ahora hay oferta de muchos tipos de sales de cualquier país, aparte claro de las variantes como las sales saborizadas (donde se les añade algún ingrediente que actúa como agente saborizador en el proceso de secado) en las que hay una variedad tan infinita como sabores o las sales liquidas muy en boga en los últimos 2 años…
Para mi, la sal es el ingrediente básico de todo lo que se puede comer, es lo que realza cualquier sabor y estimula las papilas gustativas, haciéndolas salivar para que saboreemos mejor cualquier alimento, de ahí a que muchos niños instintivamente coman sal cruda (cosa que me encantaba hacer de niña y algunas veces hago por vicio con la sal que tengo en el bolso o con una sal de hibiscus que me encanta).
¿Qué cómo me gusta mas la sal? Creo que a la Catalana: con un pan tostado, un poco de chocolate preferiblemente amargo, aceite de oliva y rociado de cristales de sal Maldon, es una combinación increíble que se debe probar, se los recomiendo!
Si quieres saber mas sobre la sal Maldon puedes visitar la Web: www.maldonsalt.co.uk (esta solo en ingles) y para conocer mas variedades de sales: http://www.saltworks.us/ también solo en ingles.

Me encanta la forma tan simple y como dices, sin pretenciones con la que describes la sal, o en el post anterior el gastrotrend! con tanta claridad y calidez en tus palabras que me puedo imaginar cada detalle, como si estuviese a tu lado en cada una de estas experiencias, estoy loca por probar la sal Madon a la catalana! besos amiga! espero ansiosa la proxima entrega!!!
ResponderEliminarOh! sal Maldon! lo escribi mal :) tambien quiero probar la de hibiscus, debe ser lo maximo! tqm
ResponderEliminarOh querida ita que bien, Felicidades por este espacio que una vez mas me acerca a ti. Estoy loca por probar la sal Maldon! Por el buen gusto con que la describes cualquiera se le hace agua el paladar y despierta el interés por querer conocer un poco mas de este imprescindible mineral. I love you!!
ResponderEliminarQue tengas suerte en tu blog,publicaràs recetas??
ResponderEliminarTQM, sandybel,tù tìa :)
Muchisimas gracias por sus comentarios tan positivos =)
ResponderEliminarOooh! ¿Y dónde se conseguir esta maravilla? La próxima vez que me acerque a Barcelona, la busco :-)
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