Culturalmente Japón es un sitio fascinante, he tenido la grandísima suerte de visitar este país ya 3 veces y sin dudarlos volvería cada vez que fuera posible.
A nivel gastronómico es el sueño de todo gourmet, es un sitio donde a cualquier que le guste comer debería ir al menos una vez en la vida.
Describir las sensaciones que me ha dado este país a nivel sensorial es imposible con palabras, pero es uno de los pocos sitios donde me emociona hasta comer un plato de fideos, porque todo esta hecho con una dedicación y un respeto por los ingredientes que creo que es el secreto para que todo sepa tan bien.
Los restaurantes nada tienen que ver con esas cartas infinitas de Occidente, con un sinfín de opciones que nos dejan siempre pensando si escogimos la correcta o antojándonos del plato del vecino… cada sitio esta especializado en una técnica, en un tipo de comida diferente, así que si vas a salir tienes que tener claro desde casa que quieres.
A menos que vayas a un sitio para ‘picar algo’ o mas occidentalizado que ofrecen un poquito de todo.
Empezando por lo más popular, en los sitios de sushi/sashimi suelen haber 3 personas detrás de una barra, el esquema cambia poco de un sitio a otro, en el centro el maestro que suele ser un viejito de incalculable edad, que lleva haciendo lo mismo por décadas, a su derecha esta su alumno avanzado y a su izquierda el aprendiz que suele encargarse de preparar el arroz, para perfeccionar esta técnica suele tomar alrededor de 15 años…
En el caso de las tempuras, según las dimensiones del local – en Japón los restaurantes son siempre bastante pequeños – suele haber también un maestro y algún ayudante si el sitio lo amerita, que está detrás de una barra rodeado por sus comensales a los cuales atiende uno a uno. Sirve todo personalmente en el orden correcto, sobre un papel de arroz para demostrar la perfección de su fritura y va dando instrucciones de con que comer cada pieza… mientras del otro lado algunas personas ofrecen de una manera sutil y sin quitarle protagonismo cualquier cosa que el cliente quiera beber.
Y así increíblemente cada técnica tiene su templo, de ahí a que vayas donde vayas te comas EL mejor de lo que sea que estés comiendo!
A pesar de que tienen esta estructura en los restaurantes donde es solo Unagi, solo Soba, solo Tempura, etc… a la hora de desarrollar comida occidental, son también increíbles.
La obsesión por el producto de calidad y la perfección, hace que la mayoría de los sitios ofrezcan versiones de platos, que superan a los de su país de origen. Por ejemplo la mejor pizza de mi vida me la comí en un sitio en Kyoto, donde la entrada estaba ambientada como un mercado Italiano donde estaban los tomates mas bellos y jugosos que he probado hasta ahora.
Comer bien no se limita a restaurantes, está lo que los Nipones llaman a cultura Depachika. Esto consiste en caminar por los halls de comida de las tiendas por departamento (que nada tienen que ver con las nuestras), donde hay pequeñas paradas con bocaditos para ir probando un poco de todo.
Cada parada es impoluta, super bien puesta, lo mas increíble es que no desprenden ningún olor (ni siquiera las de Yakitori una brochetas que se asan in situ) y cada cosa – las que son para llevar – la envuelven como si fuera un regalo.
Es muy fácil pasar horas y horas, en estos sitios no solo por comer sino para admirar su particularidad ¿Los mejores? Sin duda en Ginza (Mitsukoshi) o Shinjuku (Isetan o Takeshimaya), igualmente cualquiera de las tiendas por departamentos tienen una planta de depachika y otra de supermercado que no vale la pena perder para ver frutas a precio de oro y verduras que parecen empacadas para una tienda de Prada o LV.
Continua…

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