sábado, 18 de septiembre de 2010

El Placer de Comer

Bien dice una frase de James Beard Food is our common ground, a universal experience (la comida es nuestro terreno en común, una experiencia universal)…
Así que donde sea que vayamos es lo que tenemos en común con todo el mundo, la gente de cualquier país, cultura o religión nos provee experiencias infinitas si vamos recorriendo el mundo.
A pesar de que alimentarnos es una mera necesidad fisiológica, hay sitios donde se siente en el ambiente el gusto por la comida.

Nací en Venezuela y al menos en mi familia, la vida siempre transcurría en la cocina y no cualquiera sino en la de la casa de mis abuelos maternos.
Cuando era pequeña toda la familia venia luego de terminar sus actividades y cada dia había un manjar que hacia cada merienda un festival para cualquier goloso… tortas caseras, panes recién horneados, un chocolate caliente (con un clima de 30ºC!) para acompañar un roscon de frutas confitadas o un bizcocho marmoleado, que era mi favorito en esos días…
A esto se sumaba luego la comida del domingo, donde pasaría horas explicando las cosas que vi pasar de pequeña en esa cocina entre las comidas clásicas de mi abuela o los guisos ‘de autor’ de mi abuelo, que  sin duda irian directo a un post de comida exótica… sobre lo que escribiré en un futuro.
Este no era solo en mi caso, allá a pesar de ese clima tropical y una cultura tan particular, lo único que se mantiene intacto es que todo pasa alrededor de una mesa.

En España por ejemplo, se vive tanto el comer que yo podría decir que se respira el placer por la buena mesa. Luego de un tiempo fuera, estuve de regreso a mi patria adoptiva y lo que mas disfruto es ver con que gusto se ve a todo el mundo disfrutar de todo lo que pasa.
Sentarse a comer en España para mi es único, no solo por lo bueno que esta todo, sino porque lo que oyes alrededor es en algún punto u otro comentarios sobre que bueno esta esto o aquello… o por supuesto el mi madre lo hace mejor y en caso de los productos de la tierra, nunca he visto que se sirva un plato de buen jamón sin que alguien le suelte algún piropo!
Es como si todos fuesen críticos gastronómicos y nunca olvidaran su labor de puntuar que tal ha estado la comida, habito que adquiere cualquier extranjero que vive allá y que para mi forma parte de la cultura,  porque no solo pasa es restaurantes de alto nivel, pasa hasta en el bar de la esquina con un plato de croquetas.

En Asia por ejemplo, el ritual cambia de una manera completamente radical.
En Japón la forma de demostrar el ‘respeto’ por la comida es el silencio, se puede ver la diferencia de una persona que esta apreciando una comida si esta callada y concentrada en lo que come. Recuerdo en restaurantes de mercado, donde iba a comer gente que solo querían un poco de calorías para seguir y se les veía descuidados en este habito y por el contrario, luego a otros comensales que parecían mas fieles en una iglesia disfrutando cada bocado como si fuera algo sagrado.
Tomando en cuenta que todas la veces que he ido a Japón ha sido con gente occidental, no hemos quedado muy bien parados, tengo anécdotas para un libro que sacaría las risas de mas de uno, porque esto de comer en silencio y quietos no va mucho con nuestro carácter, cuando lo cuente prometo no dar nombres ;)

Volviendo al tema, pase unos meses en Vietnam donde en muchos aspectos se me rompieron todos los esquemas, el comer no fue una excepción.
Al ser un país tan pobre y que ha pasado tanto, la gente come literalmente para subsistir. Organizaba comidas para mi staff e íbamos a sitios locales, donde todos se engullían los platos. Lo que siempre pasaba es que yo me detenía a oler todo lo que había, mientras ellos terminaban y me tenían que esperar, porque para ellos comer es comer, no es sentarse a hablar ni a socializar sobre una mesa.
A pesar de esto no pierden la hospitalidad asiática, aunque ellos no se detengan a disfrutar sabores, si se preocupan porque los extranjeros prueben, saboreen (apurándolos un poco!) y disfruten de la comida.

Por supuesto nunca entenderé a la gente que no le gusta comer, creo que ya ha quedado claro que para mi es uno de los máximos placeres de la vida!

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