miércoles, 1 de septiembre de 2010

Servicio vs Trato

Para comer bien, no es suficiente con tener delante un plato exquisito hecho con esmero… Nunca sabrá igual sin un camarero dedicado, que sepa ser la cara amable de cualquier delicia que se nos ponga enfrente.
Para lo que nos gusta comer fuera – que creo que somos muchos – eso es fundamental a la hora de escoger y hacer ‘nuestro’ cualquier sitio, de mayor o menor categoría.

Generalmente se incurre en el error de juzgar el ‘servicio’ que tiene un restaurante, cuando no se tiene idea de lo que esto significa, en realidad el comensal común no sabe que esta hablando de tecnicismos en el preciado e infravalorado oficio que es servir bien una mesa.

Cualquier persona común y silvestre que va a un restaurante, no esta conciente de la elegancia y la gracia que se necesita para anticipar las necesidades de cualquier cliente, de una manera tan gentil que este ni lo note… o de que tan exactos son los tiempos entre plato y plato, ni si cada sello de cada copa estaba apuntando al mismo lado, porque al final esta armonía exacta no es sino solo una minima parte de la obra total.

Sin embargo siempre se comenta luego de ir a un restaurante, que tan amable era el camarero, si recordaba algún detalle propio de cada cliente, si tenia cualquier deferencia que hiciera esa experiencia (por mas sencilla que fuera) única… Y esto es lo que hace la diferencia de que un plato nos sepa mejor o que pasemos por alto cualquier desacierto gastronomico.

En muchos restaurantes laureados, se tiende al trato glacial, distante, y seco … muchas veces los miembros de la sala son snob culinarios, que miran a los clientes como sino supieran comer en lugar de utilizar sus conocimientos (porque la mayoría son buenos foodies – lo digo porque alguna vez fui una de ellos) para venderse mejor que aunque sirvan platos con una calidad suprema, no saben igual sino van acompañados de amabilidad.
De ahí que mucha gente siga prefiriendo la sencillez de los sitios de toda la vida y deje estos sitios “para ocasiones especiales” o se vaya por los pocos que ofrecen un poco de calidez a sus regulares.

¿Cuál es la gran diferencia entre el mal llamado servicio y el trato? Creo que solo lo que le cueste al camarero de turno sonreír a sus clientes, recordar algún detalle de la mesa o simplemente ponerle corazón y tratar a cada cliente como si fuera único, hasta que comience la próxima función… no es fácil, pero como todo no es imposible ;)

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